En post anteriores hablamos sobre la importancia de los movimientos pasivos en los niños con PBO, en este texto que nos envía Elisabeth Boira, fisioterapeuta y terapeuta ocupacional especialista en la lesión, nos los recuerda de nuevo y nos explica otra serie de tratamientos esenciales para PBO.
¿Qué es una Parálisis Braquial Obstétrica?
La parálisis del plexo braquial es una lesión de los nervios periféricos (entre C5-T1), producida en el momento del parto. Esta lesión se asocia con frecuencia con un parto traumático y puede generar algún tipo de discapacidad funcional a largo plazo. Como consecuencia aparece debilitamiento o parálisis muscular en el hombro, brazo y/o mano. Un porcentaje de los bebés con esta afectación se recuperan espontáneamente, pero otros necesitarán rehabilitación, tratamiento ortopédico y/o cirugía.
En la PBO es fundamental iniciar cuanto antes la rehabilitación y el asesoramiento a las familias por parte de los especialistas implicados.
El médico rehabilitador y el fisioterapeuta son dos figuras esenciales en este tratamiento. Ellos serán quienes nos orienten para saber que podemos hacer y que no.
Tratamientos esenciales para PBO
Ejercicios pasivos
Son imprescindibles para evitar que las articulaciones se vuelvan rígidas, ayudándolas a mantener todo su rango articular; se han de hacer de forma suave, varias veces al día y con cada una de las articulaciones comprometidas. Las movilizaciones, además de conservar la capacidad funcional, servirán de estímulo propioceptivo para integrar el miembro afecto y ayudar a la recuperación nerviosa.
Habrá que valorar cada caso pero por lo general, los movimientos principales son:
- Rotación externa de hombro
- Flexión y extensión de hombro
- Flexión y extensión de codo
- Supinación de antebrazo
- Extensión de muñeca y dedos
Estimulación de la sensibilidad
Debido a la lesión neurológica por el estiramiento forzado, puede verse afectadas raíces nerviosas sensitivas del plexo. Esto provocaría una alteración de la sensibilidad.
Es importante estimular y regular la sensibilidad porque una falta de sensibilidad también puede influir en un menor movimiento, si no siente, no mueve“.
Dependiendo de si tenemos una clínica de hipersensibilidad (aumento de la sensibilidad) como si tenemos una hiposensibilidad (disminución de la sensibilidad), podremos trabajar para normalizar el tono.
Para ello, se puede utilizar un cepillo de dientes para estimular, o bien, diversas texturas y presiones para desensibilizar.
Terapia manual para evitar contracturas y acortamientos/ retracciones
El masaje tiene múltiples beneficios físicos y psicológicos. Pero además , en el caso de la PBO, hay ciertos músculos que pueden tener facilidad de retraerse y contracturarse, como es el caso del subescapular, deltoides, pectoral…
Integración del brazo afecto
En ocasiones, el desuso temporal de una zona corporal, puede incrementar la pérdida de conciencia corporal (y en esta caso también, la dificultad en sí, de crear la imagen corporal)
Para ello, es conveniente enfocar el tratamiento en actividades bimanuales (con ambas manos, como por ej. amasar) y puede ser de gran utilidad el uso forzado del lado afecto (preferiblemente, menos exigente, durante el juego)
Corrección postural
Al inicio, es importante la protección del miembro superior afecto, (especialmente en los primeros 21 días), enseñando a los padres a evitar estirar el brazo del bebé, porqué en ese momento agudo, podemos empeorar la lesión, provocando más irritación e inflamación del tejido. Hay que mantener el miembro en una postura correcta, evitando que quede comprimido y evitando el sobre-estiramiento.
Posteriormente, es conveniente corregir la postura, con tal de evitar asimetrías y compensaciones, como es el ejemplo de que tome un biberón/vaso con las dos manos y los codos con simetría en la aducción y rotación de hombro. De esta manera, vamos instaurando patrones de movimiento y postura más adecuados.
Movilización activa
Es importante incorporar el movimiento activo a medida que el bebé va consiguiendo movimiento voluntario; ya que el movimiento activo es el que va a conseguir mantener y ganar fuerza muscular, resistencia muscular, y con ella, función y autonomía.
Usted, como padre/madre puede realizar ejercicios en casa indicados por su fisioterapeuta o terapeuta ocupacional y repetirlos según le indique.
RECOMENDACIONES DE ELISABETH (fisioterapeuta N° col. 1364 y terapeuta ocupacional N°col. 361)